Hoy, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una sentencia decisiva y favorable al pueblo indígena U'wa de Colombia, culminando su camino legal de 25 años ante el sistema interamericano de derechos humanos. Los elementos clave de su fallo incluyen el control total de su resguardo por parte de los U'wa, reparaciones por los daños pasados, la coadministración de su sagrado monte Zizuma (El Cocuy) y la inclusión de su cosmovisión única en la toma de decisiones que los afectan. Destacamos el reconocimiento unánime de la Corte del derecho de los U'wa a la propiedad colectiva de su territorio, la obligación del gobierno colombiano de aclarar los títulos de propiedad colonial de los U'wa y las reparaciones posteriores requeridas por los daños creados por esta omisión.
Todo el mérito es del pueblo U'wa, que ha defendido sus derechos colectivos desde la década de 1990, enfrentándose a las compañías petroleras, a los grupos armados ilegales y a un gobierno a menudo indiferente. En este caso, el arco de la historia se está inclinando, aunque sea lentamente, hacia la justicia por insistencia del propio pueblo U'wa. Ahora, el gobierno de Petro debe actuar urgentemente para cumplir plenamente con la sentencia en 2025. La sentencia también reafirma la noción de que los gobiernos, ya sea en Colombia o en otros lugares, no deben imponer industrias extractivas dentro de los territorios ancestrales indígenas en violación de sus culturas y cosmovisiones que casi siempre se oponen a la destrucción de la Madre Tierra.




