
Si la vida en nuestro planeta ha de sobrevivir al cambio climático, debemos reducir drásticamente y con urgencia las emisiones de gases de efecto invernadero y conservar los bosques. El próximo presidente de Colombia enfrentará muchos desafíos urgentes, entre ellos la implementación del acuerdo de paz de las FARC, pero también debe tomar medidas decisivas sobre el papel de Colombia en la lucha contra el cambio climático.
Aunque es un país pequeño, Colombia tiene la responsabilidad de liderar los esfuerzos de conservación de los bosques: alberga aproximadamente el diez por ciento de la biodiversidad del mundo y el diez por ciento de la selva tropical del Amazonas. También es uno de los sumideros de carbono más grandes del mundo. Desafortunadamente, el gobierno aún tiene que asumir la responsabilidad de esto. Según un informe, la deforestación se disparó un 44 por ciento en 2016 en comparación con 2015, y gran parte de ella se registró en la Amazonía.
La mejor manera de conservar los bosques es proteger los derechos sobre la tierra y las vidas de los pueblos indígenas y otros pueblos tradicionales que administran esos bosques. Colombia tiene un largo camino por recorrer para garantizar tales derechos, como lo demuestra el asesinato de al menos 37 defensores de la tierra y el medio ambiente en 2016. El nuevo presidente puede demostrar liderazgo global implementando soluciones reales a esta crisis.




