Un tribunal de Perú absolvió el jueves a 52 nativos del Amazonas por el asesinato de 12 policías hace siete años durante protestas contra las leyes que, según grupos indígenas, facilitaban la usurpación de sus tierras para el desarrollo petrolero y maderero.
El tribunal de Bagua también anuló los cargos de rebelión y lesiones graves presentados por los fiscales durante los años de juicio.
Las autoridades dijeron que las personas acusadas de disparar a los agentes durante las protestas dieron negativo en los residuos de disparos. El juez Gonzalo Zabarburu dijo que los verdaderos asesinos aún no han sido identificados.
El enfrentamiento, en el que cientos de policías intentaron desalojar a miembros de tribus indígenas locales que bloqueaban una carretera, ocurrió en un área remota llamada la Curva del Diablo, donde las estribaciones andinas se encuentran con la selva amazónica. No está lejos de la ciudad de Bagua.
Antes del enfrentamiento del 5 de junio de 2009, miles de nativos con lanzas, algunos con rostros manchados con pintura de guerra, se habían reunido para defender la selva contra los decretos legislativos que veían como parte de una apropiación de tierras por parte de multinacionales en virtud de acuerdos de libre comercio.
Diez civiles murieron en el enfrentamiento además de los 12 policías.
Horas después, a varios kilómetros de distancia, otro enfrentamiento dejó más policías muertos.
Poco después de los asesinatos, el Congreso de Perú anuló los dos decretos en disputa. Uno de los decretos permitió la inversión en la Amazonía con autorización de Lima sin consultar con las tribus afectadas.
Amazon Watch Acogió con satisfacción la absolución de los líderes indígenas, pero calificó el proceso de injusticia prolongada.
"Los verdaderos perpetradores de la masacre de Bagua - actores políticos e intereses económicos - disfrutan de total impunidad hasta la fecha", dijo el grupo en un comunicado.





