Los peces, la vegetación y los ríos están cubiertos de manchas negras. Las imágenes muestran áreas de Chiriaco (Amazonas) y Morona (Loreto) debido a los derrames de petróleo ocurridos en las últimas dos semanas por averías de oleoductos.
El derrame ha llegado al río Chiriaco, afluente del Marañón, y la gente de las comunidades cercanas tiene miedo de consumir esas aguas.
El Comercio Llegó al barranco de Inayo, donde unas 300 personas se encuentran trabajando para limpiar el derrame de petróleo. Según estimaciones de Petroperú, cerca de 3,000 barriles se derramaron en dos sectores de Loreto y Amazonas.
Traducido por Rafaella Poppe











