Extraído de Amazon en foco
En 2015, varios pueblos indígenas anunciaron avances importantes en sus luchas de décadas para defender sus tierras sagradas. El pueblo Achuar del norte de la Amazonía peruana y el pueblo U'wa del bosque nuboso colombiano encarnan el poder de la resistencia de base frente a corporaciones multimillonarias.
En marzo, los Achuar anunciaron un acuerdo contra Occidental Petroleum (Oxy) por los daños mortales causados por décadas de contaminación por petróleo. Además, los U'wa, adoptando un enfoque preventivo, detuvieron en seco un nuevo proyecto de gas, lo que obligó a Ecopetrol a desmantelar una plataforma exploratoria construida dentro del territorio ancestral U'wa.
¿Cómo lo hicieron ambos? Estas batallas fueron reñidas y parte de un proceso de resistencia a largo plazo que se remonta a décadas. Aquí examinamos estrategias y tácticas que funcionaron tanto para los Achuar como para los U'wa, quienes consideran sus batallas como parte de un esfuerzo integral.
Basar campañas en la indigeneidad: El pueblo U'wa arraiga sus acciones en la ley natural, que antecede (y supera) las leyes de los hombres. Para ellos, la extracción de petróleo, o la “sangre de la Madre Tierra”, genera un desequilibrio cósmico, provocando drásticas repercusiones ambientales para la humanidad. El espíritu Sira designó a la gente U'wa como los guardianes del planeta. Esta cosmovisión indígena ha guiado a los propios U'wa e inspirado la solidaridad mundial.
Internacionaliza la campaña: Cuando se enfrenta a una corporación petrolera multinacional, es crucial globalizarse. Siguiendo los pasos de los U'wa, los Achuar llevaron su campaña a las puertas de Oxy en Los Ángeles. Junto con el apoyo de organizaciones peruanas, se asociaron con grupos como Amazon Watch y EarthRights International para garantizar que sus voces resonaran mucho más allá de las fronteras del Perú.
Movilízate en el suelo: La movilización de base para protestar contra los megaproyectos puede ser una estrategia poderosa, aunque arriesgada. Detener una actividad económica importante como la extracción de petróleo le da a las comunidades una ventaja. Sin embargo, los gobiernos pueden responder con una represión violenta. Durante tales movilizaciones, como en el caso de la sentada U'wa de 40 días a lo largo del oleoducto Caño Limón, la solidaridad externa y la cobertura de los medios pueden marcar la diferencia entre un desalojo violento o negociaciones pacíficas.
Ataca la imagen corporativa: Las corporaciones gastan miles de millones en relaciones públicas y publicidad. Exponer las prácticas problemáticas de la empresa en los medios de comunicación puede ser una forma eficaz de subrayar los “riesgos para la reputación” de la empresa que plantea una batalla prolongada con los pueblos indígenas. Los U'wa son maestros en el arte de las relaciones con los medios, en parte porque son claros como el cristal en su determinación y posición.
Iniciar una demanda: La acción legal nacional e internacional sigue siendo una herramienta importante dentro de la moderna caja de herramientas de los pueblos indígenas. Las demandas no son apropiadas en todos los casos; requieren mucho tiempo y dinero y no garantizan el éxito. Pero el exitoso caso Achuar contra Oxy demuestra que la acción legal sigue siendo una opción importante frente a la arrogancia e intransigencia empresarial.
Enfrentar a las corporaciones más grandes del planeta es una batalla asimétrica. Las empresas tienen a su disposición recursos financieros, legales y de relaciones públicas inimaginables. Pero los pueblos indígenas tienen otros recursos: un poder espiritual profundo, una legitimidad intrínseca dentro de sus países de origen, un marco de derechos internacionales que se fortalece y una solidaridad mundial de base.
No existe una fórmula mágica para ganar campañas corporativas. Pero es importante observar ejemplos concretos de David indígenas que se enfrentan a los Goliat corporativos. Reconozcamos el liderazgo de los Achuar y los U'wa, aprendamos lo que podamos de ellos y apliquemos su sabiduría a futuras batallas.





