Con problemas de pasaporte y cambios de boletos de avión y dificultades de comunicación, a Carmen Zambrano le tomó días llegar desde la Amazonía ecuatoriana a Quito y tomar un avión con destino a Washington DC. Finalmente, llegó a DC para encontrarse con los otros dos delegados ecuatorianos, Servio y Humberto, y lista para contar su historia de vivir con los calamitosos efectos de la contaminación de Chevron.
Pero para Carmen, la prueba de viajar desde la selva amazónica a la capital de Estados Unidos no es nada comparado con el impacto diario de vivir en medio de la devastación ambiental sembrada por Chevron en la ciudad del boom petrolero de Shushufindi, el territorio ancestral del pueblo Siona. Alrededor de las cenas con la familia y durante las visitas con los vecinos, las conversaciones están plagadas de condolencias por un ser querido que sufre de cáncer, consejos para una madre cuyo hijo está creciendo con discapacidades del desarrollo, debate sobre qué arroyo o pozo tiene menos agua. toxinas.
Carmen ahora ha venido a los Estados Unidos para compartir su historia y presionar a Chevron para que asuma la responsabilidad de su legado tóxico en su comunidad y en la región amazónica de Ecuador.
Mire y comparta este breve perfil en video de una madre humilde, y ahora líder comunitaria por necesidad, Carmen Zambrano. Y, si aún no lo ha hecho, por favor firme la petición de solidaridad!




