QUITO - (Dow Jones) - Líderes indígenas de la región amazónica de Ecuador amenazaron el jueves con realizar protestas más radicales, luego de la muerte de un miembro del grupo nativo Shuar el miércoles en un enfrentamiento entre policías y manifestantes.
El presidente Rafael Correa enfrenta las peores protestas desde que asumió el cargo en 2007.
Mientras Correa llamó al diálogo para poner fin a las protestas, los líderes indígenas lo acusan de declarar una “guerra civil” en su contra.
Desde el lunes, los indígenas han bloqueado varias carreteras, especialmente en las provincias amazónicas de Morona Santiago y Pastaza, en protesta contra una propuesta de ley que regula el agua. También protestan contra la actividad minera y petrolera en sus tierras.
Los indígenas habían dicho que las políticas gubernamentales atentan contra los derechos colectivos a sus territorios, recursos y autodeterminación, derechos que aseguran están garantizados en la Constitución ecuatoriana y en el derecho internacional.
Dicen que la propuesta de la nueva ley que regula el uso del agua es un paso hacia la privatización de los recursos hídricos. El gobierno ha negado esta posibilidad.
Lourdes Tiban, miembro de la Asamblea Nacional de Pachakutik, el brazo político de la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador, dijo a Dow Jones Newswires que llamará a varios funcionarios del gobierno para interrogarlos en la Asamblea.
Estos incluyen a los ministros de gobierno y seguridad interna, así como al jefe de la policía nacional.
Dirigentes indígenas dijeron que si Correa quiere dialogar tiene que ir a la región amazónica donde se produjeron los enfrentamientos.
Correa dijo el jueves que la violencia provino de los manifestantes y denunció que el miércoles una estación de radio en idioma shuar estaba llamando a la gente a salir con lanzas envenenadas.
“Estoy haciendo un llamado a la paz”, dijo Correa. “La lucha es contra la pobreza, no contra nuestros hermanos ecuatorianos”.
Los medios de comunicación del jueves mostraron a grupos indígenas en Macas, la capital de Morona Santiago, bloqueando las carreteras entre Morona Santiago y Pastaza.
Tito Puenchir, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana, o Confeniae, dijo en un comunicado que este grupo exigía que la Organización de los Estados Americanos y las Naciones Unidas intervengan “para monitorear y observar las flagrantes violaciones a los derechos de gente indígena."
Confeniae es el brazo amazónico de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, o Conaie, un grupo que jugó un papel importante en el derrocamiento de los ex presidentes Abdala Bucaram y Jamil Mahuad.
El grupo ecologista Amazon Watch Pidió al presidente Correa y a las fuerzas de seguridad del gobierno “que muestren total moderación en el uso de la fuerza contra su propia población civil, que puede estar ejerciendo sus derechos democráticos a protestar y disentir pacíficamente”.





