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Informe MIV sobre Cauca

29 de septiembre de 2006 | Actualización de campaña

INFORME DE LA DELEGACIÓN DE LA MISIÓN DE VERIFICACIÓN INTERNACIONAL A LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL CAUCA
21-23 SEPTIEMBRE 2006

La Misión Internacional de Verificación estuvo integrada por cuatro delegaciones de diferentes países, personas y organizaciones no gubernamentales internacionales y nacionales. Estuvo acompañado por miembros del cuerpo diplomático y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y otras agencias de la ONU. Las delegaciones visitaron cuatro regiones de Colombia, en los departamentos de Cauca, Cesar, Arauca y Córdoba.

Este informe refleja la visita de aquella parte de la Misión de Verificación Internacional que viajó al departamento del Cauca, donde visitaron los municipios de Toribío y Jambaló, así como las comunidades de La María (municipio de Piendamó) y La Laguna (municipio de Timbío). La delegación estuvo integrada por el American Friends Service Committee (Estados Unidos), Colombia Solidarity Campaign (Gran Bretaña), Diakonia) (Alemania) Interteam (Suiza), Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia - SUIPPCOL (Suiza), Fundación de Caminos de Identidad — FUCAI (Colombia), Centro de Cooperación para el Indígena - CECOIN, Organización indígena de Antioquia (OIA), Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Corporación para la Promoción Social Alternativa (MINGA), Comité de Derechos Humanos de la República Senado, y el acompañamiento de representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, oficina de Cali, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) y la Embajada de Alemania, Oficina de Derechos Humanos.

Los objetivos de la misión fueron los siguientes:

1. Verificar, monitorear y resaltar sobre el terreno la implementación de las recomendaciones formuladas en el Informe 2004 del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas, Rodolfo Stavenhagen, por parte del Estado colombiano;

2. Verificar y recoger testimonios sobre la situación humanitaria y de derechos humanos de los pueblos indígenas.

Para cumplir con los objetivos de la Misión, el grupo que visitó Cauca se reunió con órganos de fiscalización del Estado colombiano, instituciones del Poder Ejecutivo e instituciones de derechos humanos como parte de su labor de verificación del estado de implementación de estas recomendaciones.

La delegación partió el 21 de septiembre y visitó los municipios de Toribío y Jambaló. Se reunieron con autoridades indígenas y comunitarias de los diferentes resguardos. La Comisión fue testigo de la organización y participación social de las comunidades en respuesta a las violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos. En Jambaló la delegación fue recibida por más de 3,000 personas (niños, mujeres y hombres) que se declararon en Asamblea Permanente a raíz de las recientes violaciones al derecho internacional humanitario y las obligaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas oficiales.

Las conclusiones de la Misión son las siguientes:

1. Conflicto armado, derechos humanos y derecho internacional humanitario

Hallazgos:

La misión internacional de indagación sobre la situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas, en su visita a territorios indígenas en el Cauca, encontró que las comunidades indígenas se encuentran en una situación crítica por la presencia de las Fuerzas Armadas, grupos paramilitares y grupos guerrilleros en el país. sus territorios.

En visita a los municipios de Toribío y Jambaló, constató que la presencia del Ejército Nacional y de la Policía Nacional viola los estándares del derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, destacando al respecto las siguientes situaciones:

• La presencia del Ejército y la Policía Nacional en estructuras y edificaciones, la instalación de trincheras, barricadas y carpas en viviendas, escuelas, alcaldías, centros culturales y otros lugares de uso público.

• Los daños causados ​​a las viviendas ubicadas cerca de las instalaciones militares por la acción de armas no convencionales (cilindros de gas) lanzadas por la guerrilla. Hasta la fecha, el Estado colombiano no ha reparado íntegramente los daños causados ​​a las familias afectadas.

• El alto nivel de riesgo de las comunidades indígenas y las consecuencias psicosociales (miedo y angustia) provocadas por estar en el fuego cruzado, especialmente en los niños. En los últimos años Toribío ha sido tomado diecisiete (17) veces por la guerrilla, que ha convertido al municipio en un campo de batalla, convirtiendo a la población civil en escudos humanos.

Los efectos dramáticos de las violaciones más recientes del derecho internacional humanitario y las disposiciones del derecho internacional de los derechos humanos incluyen:

• El homicidio del menor indígena WILDER FABIÁN HURTADO y las lesiones causadas a BAUTISTA YULE y ROBINSON ULLUNÉ, ocurrido el 16 de septiembre en la vereda Zumbico, municipio de Jambaló, provocado por el impacto de metralla de una granada disparada por miembros de la Nacional. Ejército, específicamente tropas del Batallón Pichincha al mando del Teniente Espinel. El explosivo cayó a pocos metros de donde se habían reunido más de 2,500 indígenas; participaron en actividades para recaudar fondos que se destinarían a mejorar la escuela del municipio. (Ver declaración adjunta).

• Además, la delegación escuchó el testimonio de Gregorio Yule, padre de PAULA ANDREA YULE, de 15 años, asesinado por miembros de las FARC el 29 de agosto en el municipio de Toribío. Su homicidio aparentemente fue provocado por las dudas que suscitaron los vínculos y abusos cometidos por las fuerzas oficiales con las menores de edad de la comunidad.

2. a) Administración de justicia

Hallazgos:

El testimonio de comuneros y autoridades indígenas, así como la documentación de casos por los consejos indígenas regionales y la Defensoría del Pueblo dan cuenta de las violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos cometidas contra las comunidades indígenas, por vía de masacres, asesinatos selectivos, desapariciones, detenciones arbitrarias y ataques al territorio, por parte de los actores armados ilegales y las fuerzas oficiales (ver documento adjunto).

Los líderes de los Cabildos (autoridades indígenas locales) del norte del Cauca son objeto de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sin embargo, a la fecha de la misión, el Gobierno colombiano no ha buscado consensuar ni ha buscado implementó medidas de protección a los líderes indígenas.

Las investigaciones judiciales no han arrojado resultados significativos en las áreas de investigación y sanción a los responsables de los abusos y violaciones cometidos por miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional contra los miembros de las comunidades indígenas.

A la misión también le preocupa el incumplimiento por parte del Gobierno colombiano de los compromisos adquiridos en materia de verdad, justicia y reparación integral por la masacre de Nilo (1991) y por las masacres de Naya y Gualanday (2001), así como como los acuerdos que se han suscrito con las comunidades indígenas.

(b) Jurisdicción indígena

Hallazgos:

Si bien la Constitución colombiana establece que las autoridades de las comunidades indígenas pueden ejercer funciones judiciales dentro de su territorio, el régimen de jurisdicción indígena aún es frágil dentro del sistema nacional de administración de justicia.

El Tribunal de Pueblos Indígenas del Norte del Cauca ha dictado varias decisiones sobre violaciones al derecho internacional de los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, pero estas no han sido respetadas ni implementadas, o han sido totalmente ignoradas por las autoridades competentes.

Pese a esta situación, el Tribunal Indígena Nasa Ûus Yutx Pehnxi, como máximo órgano judicial de los pueblos indígenas que habitan el territorio indígena de Jambaló y Toribío, en ejercicio de la autoridad judicial que le confiere la Ley de origen y la Constitución de Colombia, decidió tomar acciones preventivas para disminuir tales violaciones. Decidieron que la presencia de la Policía Nacional en las comunidades no es aceptable, y fijaron un plazo para que la Policía devuelva los centros comunitarios, despeje las carreteras y retire los puestos militares y policiales que se encuentran en medio de las viviendas. en los núcleos urbanos de Toribío y Jambaló.

Las comunidades indicaron que comprenden la necesidad de la presencia del Estado, pero que no es aceptable que las trincheras y bases policiales estén ubicadas en las escuelas, viviendas y parques públicos. A pesar de la mediación brindada por la Defensoría del Pueblo, a la Misión le preocupa la posible reacción de la policía en Jambaló y Toribío ante el largo historial de violaciones cometidas contra estas comunidades (ver Pronunciamiento de la Misión de Verificación sobre la situación en Toribío y Jambaló, Cauca).

El 22 de septiembre la Misión se trasladó a La María, en el municipio de Piendamó, territorio de diálogo, paz y negociación, donde constató lo siguiente en relación a la administración de justicia:

Durante la cumbre de organizaciones sociales realizada del 15 al 20 de mayo de 2006, en La María, Piendamó, territorio de diálogo, paz y negociación, el comunero y miembro de la Guardia Indígena del Resguardo de Corinto, JOSE PEDRO PASCUE CANAS, fue asesinados, más de 40 participantes en la Cumbre resultaron heridos y 29 personas fueron detenidas.

Miembros de la ESMAD-Policía Nacional (policía antidisturbios) ingresaron por la fuerza al local, tras lo cual saquearon y destruyeron bienes y equipos pertenecientes al Cabildo. Verificamos el uso de helicópteros artillados, desde los cuales se dispararon gases lacrimógenos contra hombres, mujeres y niños durante más de cuatro horas. .

Al mismo tiempo, el incendio de viviendas, motocicletas, computadora, destrucción de vehículos, propiedad de la oficina del Cabildo, el ataque al centro de salud, equipos de sonido, medios de comunicación comunitarios y otros daños; y el robo de más de cien sacos de café orgánico de 25 libras, que formaban parte de un proyecto productivo de la comunidad Guambiano, y la destrucción de la cosecha de café, que en ese momento se estaba sembrando.

La Misión fue informada de la detención arbitraria de las personas que laboran en la emisora ​​de radio del Resguardo de Caldono, RUBIEL LIS VELASCO y GRISELDINO YAFUE GUETOTO, quienes fueron detenidos el martes 19 de septiembre de 2006 en Caldono cuando varios hombres armados se presentaron en las oficinas de la emisora ​​como funcionarios del Ministerio de Comunicaciones, y les informó que había un problema con la licencia de la emisora. Con este pretexto, fueron trasladados a Liberia, Popayán y finalmente a Santander de Quilichao, donde posteriormente fueron entregados a la autoridad competente y acusados ​​del delito de rebelión. Estos hechos se suman a otras acusaciones realizadas contra varias radios comunitarias y a información sobre investigaciones penales a más de 40 miembros de comunidades indígenas.

3. Conflicto, Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario en las comunidades de Caldono, Timbiquí, Tierradentro, Cauca central, Cauca sur:

Si bien los grupos armados tienen la obligación de cumplir en todo momento con el derecho internacional humanitario y respetar los derechos humanos, en Caldono se han producido enfrentamientos entre las fuerzas oficiales y la guerrilla, así como bombardeos, que han repercutido negativamente en los residentes de la región.

En la región de la costa del Pacífico, la Eperara Siapidaras denunció que con la llegada del narcotráfico, los desplazados del Putumayo están invadiendo los territorios indígenas y obligando a las comunidades indígenas a vincularse a estas actividades. En el municipio de Timbiquí, a pesar de la presencia del Batallón de Infantería de Marina, los narcos pasan con total libertad. El resguardo de Santa Rosa denuncia la desaparición forzada de tres personas.

En los alrededores de Tierradentro, donde están asentados 24 cabildos, varios indígenas han muerto en el fuego cruzado entre la guerrilla y las fuerzas oficiales. Además, varios han resultado heridos por minas antipersonal.

Las comunidades de Kokonuco, ubicadas en el centro del Cauca, informaron que miembros del Tercer Batallón “José Hilario López”, violaron a una estudiante de esta comunidad de esta comunidad. En la comunidad indígena de Quintana, hubo un ataque al Gobernador; las autoridades han ignorado las preocupaciones expresadas por la comunidad. Todos los actores armados reclutan jóvenes indígenas.

En el territorio Yanacona, sur del Cauca, se informó que escuelas y viviendas fueron ocupadas por el Batallón de Alta Montaña. Y un grupo paramilitar llamado “Macheteros del Cauca” violó a tres mujeres Yanacona.

4. Desplazamiento forzado:

La presión de la militarización en los municipios de Jambaló y Toribío así como en el resto del Cauca ha generado desplazamientos forzados masivos y posiciones fuertes de las comunidades indígenas y campesinas que rechazan la presencia de las fuerzas oficiales y actores armados ilegales. .

En la región de Naya, poblada por campesinos, afrodescendientes y comunidades indígenas Nasa y Eperara Siapidara, se cometió una masacre el 11 de abril de 2001 que cobró la vida de más de 100 personas. Fue perpetrado por un comando paramilitar del Bloque Calima con la complicidad de las fuerzas oficiales. Cinco años después del hecho, aunque varios miembros de las fuerzas paramilitares han sido condenados, pronto podrán ser liberados con la aplicación de la Ley de Justicia y Paz, y ningún miembro de las fuerzas oficiales ha sido identificado en ninguna investigación judicial como un posible sospechoso. Hasta la fecha, no se ha reparado a las comunidades afectadas

Por su parte, la Comisión se trasladó al municipio de Timbío, donde se encuentran varias familias desplazadas desde la masacre de Naya. Esta comunidad vive en extrema pobreza y el Gobierno no ha brindado la asistencia integral necesaria. Las acusaciones realizadas contra la comunidad por grupos paramilitares son preocupantes; estos grupos están regresando al área y presionando a la comunidad y sus líderes. Un caso específico involucra a un comunero de Timbío que fue amenazado y secuestrado durante tres horas por encapuchados que intentaban “sacarle información” (“sacarle información”) sobre los líderes comunitarios y su organización.

5. Reuniones con la Oficina del Gobernador del Cauca y Agencias de Fiscalización del Estado:

La delegación culminó su visita con reuniones con el gobernador del departamento del Cauca, Juan José Chaux Mosquera, el secretario de gobierno y el secretario privado del gobernador, así como con la Defensoría del Pueblo y los niveles local y regional. y la Oficina del Inspector General.

A la delegación le preocupa la gran diferencia entre la información brindada por el Gobernador del Cauca y sus asesores y lo informado por los órganos de control estatales y locales, así como por las comunidades y autoridades indígenas en relación a la reparación territorial, las protestas pacíficas y las violaciones a la ley. derechos humanos y derecho internacional humanitario por parte de los actores armados legales e ilegales.

También es preocupante la falta de implementación de las diversas recomendaciones formuladas por los organismos de control para que se pueda avanzar en el mejoramiento de la situación de los pueblos indígenas del Cauca. En particular, la falta de voluntad por parte del Gobierno Nacional para reubicar las trincheras y bases de las fuerzas oficiales, como establecen las normas del derecho internacional humanitario, aunque en la entrevista con el gobernador Juan José Chaux Mosquera expresó la necesidad para mover las trincheras y bases militares de la comunidad.

En las reuniones con los organismos estatales de control, autoridades gubernamentales, autoridades indígenas y comunidades indígenas del Cauca, los miembros de la delegación concluimos que las principales recomendaciones de la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre derechos humanos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas, no han sido realizados por el Estado colombiano.

La Organización Nacional Indígena (ONIC), el Consejo Regional del Cauca (CRIC), la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), las autoridades tradicionales y las comunidades indígenas han buscado implementar estas recomendaciones, con poco apoyo de la gobierno nacional o departamental, y en condiciones de extrema vulnerabilidad que los colocan en mayor riesgo.

La ONIC, por ejemplo, ha asumido la recomendación del Relator de crear una comisión amplia e independiente para velar por el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario entre los pueblos indígenas, y ha señalado la importancia de que la Misión Internacional de Verificación haga un seguimiento permanente de la situación. de las comunidades y la implementación de las recomendaciones.

En las comunidades visitadas por la delegación de la Misión Internacional, se observó que la Guardia Indígena y las autoridades tradicionales han implementado medidas para crear zonas de paz. Sin embargo, la presencia del Ejército y la Policía frustra la decisión adoptada por las comunidades.

Los programas gubernamentales de emergencia y servicios para las comunidades indígenas son mínimos y no cuentan con recursos suficientes para el desempeño de sus funciones; un ejemplo de esto es que no tienen recursos para viajar para atender las emergencias y necesidades de la comunidad.

6. Recomendaciones de la Misión Internacional de Verificación:

La Misión Internacional de Verificación, tras haber examinado la situación en el terreno y reunido con agencias gubernamentales y órganos de control, aprovecha esta oportunidad para solicitar al Estado colombiano que implemente las acciones oportunas para cumplir con las recomendaciones de la Relatora Especial de Derechos Humanos de la ONU. y libertades fundamentales de los pueblos indígenas, y en particular:

• Respetar la autonomía de las comunidades indígenas, su territorio, sus usos y costumbres y su jurisdicción, por ser componentes vitales de su cultura.

• Retirar las trincheras, puestos y comisarías del Ejército y la Policía ubicadas en sus territorios, y reubicarlos a una distancia tal que no se ponga en peligro la vida e integridad física de hombres y mujeres, y en particular la vida de los niños. .

• Implementar las acciones para que el Ejército y la Policía suspendan las acciones cívico-militares que busquen involucrar a las comunidades indígenas en el conflicto armado.

• Que el Ejército y la Policía respeten el acceso a la ayuda humanitaria, que se respeten los derechos fundamentales y se satisfagan las necesidades fundamentales.

• Respetar y reconocer la legitimidad de la Guardia Indígena como proceso de resistencia y supervivencia de su territorio, y defensa de su vida y su autonomía.

• Se debe organizar capacitación para el Ejército y la Policía, las autoridades del Poder Ejecutivo y los funcionarios judiciales sobre los derechos de los pueblos indígenas, la jurisdicción indígena, la Ley de origen, su propia ley, los derechos de la niñez, los derechos humanos en general e internacionales. derecho humanitario, para prevenir nuevas violaciones.

• Que los organismos de investigación y fiscalización del Estado actúen con prontitud, eficacia y celeridad en las investigaciones penales y disciplinarias sobre las violaciones a los derechos humanos y al derecho humanitario cometidas contra las comunidades indígenas del Cauca. Los responsables deben ser investigados, enjuiciados y sancionados, como un medio eficaz para contribuir al restablecimiento de la verdad y la justicia y evitar que tales actos queden impunes.

• Que se realice una reparación individual y colectiva a los familiares y comunidades indígenas afectadas por estos hechos de violencia que tenga en cuenta el respeto a la diversidad étnica y cultural, la cosmovisión y la relación con la Madre Tierra.

• Que el Estado adopte medidas de entrega de bienes aptos para la producción de alimentos que contribuyan al mejoramiento de la economía y garanticen su existencia, conduzcan a la soberanía alimentaria y superen los factores de violencia que enfrentan los pueblos indígenas del Cauca.

• Que el Estado elabore planes de inversión que conduzcan al desarrollo integral y sostenible de las comunidades indígenas en áreas como educación, salud, economía, medio ambiente, territorio, cultura, autogobierno, justicia, sistema político propio, entre otros.

• Que se lleven a cabo las medidas de reparación individuales y colectivas por la Masacre de Nilo y la entrega de tierras, de conformidad con los compromisos asumidos por el Estado colombiano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

• Que se repare a los pueblos indígenas por las masacres de Naya, Canoas y Gualanday, entre otras.

Bogotá, septiembre de 2006

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