Más de dos mil pobladores indígenas que viven a orillas del río Corrientes, en la provincia de Maynas, por zona de Trompeteros, padecen de intoxicación por cadmio y plomo, sustancias químicas que son arrojadas al río por empresas que explotan petróleo, alertó el congresista Jorge Mera Ramírez
Según un estudio realizado por el Ministerio de Salud, todos los indígenas de la etnia achuar tienen en su organismo dichas sustancias. La ingesta de agua y pescado contaminado son los principales canales que producen la intoxicación.
El legislador ha hecho un llamado a las autoridades, a los organismos de defensa de derechos humanos ya los entes fiscalizadores de la explotación de hidrocarburos, quienes, hasta el momento, “se muestran indiferentes ante esta terrible situación que merece una pronta atención”.
De acuerdo con los especialistas, el cadmio y el plomo son altamente peligrosos para la salud del ser humano. Estos metales pueden acumularse en órganos que cumplen funciones importantes, como el hígado y el riñón. A corto plazo generan problemas que impiden el funcionamiento normal del organismo, como, por ejemplo, obstrucciones en las venas, lo cual impide que la sangre discurra con normalidad.
El efecto de este grave daño, tanto a la ecología como a la salud de pobladores indígenas, podría extenderse hasta ciudades como Iquitos, donde también se consume pescado procedente del río Corrientes, encontró José Álvarez Alonso, investigador del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIPA).





