El organismo regulador informó que se ha ubicado hasta el momento 71 zonas riesgosas en el ducto. La empresa informó que ha realizado trabajos de prevención en las áreas señaladas por Osinerg
De los tres invitados a la sesión conjunta convocada por la Comisión de Pueblos Andinoamazónicos, Ambiente y Ecología; y la de Energía y Minas, para recabar información sobre el quinto incidente presentado en el gasoducto de Camisea, solo asistió uno. Y llegué tarde.
El presidente del Consejo de Ministros, Pedro Pablo Kuczynski, y la defensora del Pueblo, Beatriz Merino, se excusaron de participar.
El primero, por formar parte de la comitiva del presidente Toledo en su visita a Estados Unidos; en tanto, la segunda por tener un compromiso pactado con anterioridad.
El único que asistió a la sesión conjunta fue el presidente del Osinerg, aunque llegó con casi dos horas de retraso. En ese lapso, el gerente general del organismo regulador, David Quintanilla, debió batirse frente a las preguntas de los congresistas.
Quintanilla indicó que durante la fase de construcción de la tubería de gas y líquidos de Transportadora de Gas del Perú (TGP), el Osinerg realizó 3.078 observaciones, de tipo ambiental, social y geotécnica. La empresa aumentó la mayoría de ellas, y dejó sin resolver algunas. En este caso, el Osinerg habría dispuesto sancionarla con dos multas que suman S / .6,3 millones, las cuales hasta el momento no se han hecho efectivas, pues ambos procesos han sido llevados por la empresa al Poder Judicial.
Asimismo, señaló que el Osinerg ha inspeccionado 254 zonas de sierra y selva y ha identificado unas 71 zonas de riesgo alto y muy alto, lo cual ha comunicado a TGP. La empresa habría dispuesto acciones en algunas; y cuarenta de ellas están por resolverse. También sostuvo que el organismo regulador está realizando una auditoría de las radiografías de cada unión de las tuberías. Hasta el momento, habría revisado el 10% de las tubería. Sin embargo, estas acciones no suficientes suficientes, por lo que también espera se realice la auditoría integral, la que determinaría la situación real del ducto en un plazo de ocho meses.
Quintanilla solicitó mayores facultades para fiscalizar el ducto. Indicó que si bien se penaliza las causas de las roturas de los ductos, no se hace lo mismo con el incumplimiento por el abastecimiento de los líquidos y, sobre todo, del gas natural a los usuarios. En ese caso, indica, se permitirá la indemnización de los usuarios que dejaron de recibir el gas por razones injustificadas.
REACCION DE TGP
A la misma hora que Osinerg culminó su presentación ante el Congreso, TGP realizó una conferencia en otro lugar de Lima, intentando demostrar que la tubería que utilizó en la construcción del gasoducto era nueva.
La empresa no se mostró dispuesta a renegociar el contrato. Sin embargo, Ricardo Markous, presidente de TGP, dijo que la empresa sí podría dejar de cobrar la garantía por uso de red principal que pagan los usuarios eléctricos (con el que se ha financiado la construcción del ducto), en caso de suspenderse el servicio de abastecimiento de gas por razones injustificadas.
El ejecutivo de TGP dijo que desde mayo de 2005 empezaron a realizar actividades de tipo preventivo en el ducto. Al parecer, el esfuerzo desplegado no ha sido suficiente.





