Ecuador - En el último giro de la saga del oleoducto de crudo pesado de Ecuador, un estudio de impacto ambiental ha sido criticado, en medio de la presión por un cambio en la ruta de la línea de exportación de 518,000 b / d.
Los nuevos problemas surgen después de una década de obstáculos políticos y de otro tipo que parecían finalmente haber desaparecido, con el avance del consorcio OCP de la canadiense Alberta Energy, Kerr-McGee, Occidental, ENI, Repsol-YPF y la argentina Pérez-Companc. y Techint (PIW, 9 de abril, pág. 11).
La ministra de Medio Ambiente, Lourdes Luque, se ha visto sometida a una fuerte presión por parte de activistas locales e internacionales, que dicen que la ruta del oleoducto a través del bosque de Mindo amenaza el hábitat de las aves en peligro de extinción y los ingresos del turismo. Luque respondió diciendo que OCP debería estudiar otras rutas, además de hacer 72 observaciones sobre el estudio de impacto ambiental del consorcio. El ministro dijo que la construcción aún podría comenzar en junio como estaba programado.





