San Miguel de los Bancos - Con carteles, silbidos, tambores y cánticos, cientos de personas de la provincia noroccidental de Pichincha de Ecuador expresaron su firme oposición en una reunión pública hoy al paso del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP-Oleoducto de Crudos Pesados) a través de la región.
La audiencia pública, organizada por el Ministerio de Energía y Minas para explicar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del controvertido proyecto, llevó a 2,000 personas enfurecidas al Coliseo San Miguel de los Bancos.
Asistieron agricultores, estudiantes, terratenientes y autoridades locales del área con un reclamo reiterado: que el OCP no puede atravesar el área noroeste de Pichincha debido a sus ricos bosques, especies únicas y comunidades que dependen de un medio ambiente saludable.
Mientras un títere gigante de la “esfinge de la muerte” con un cartel que decía “OCP” flotaba fuera de la audiencia, los alcaldes tanto de Los Bancos como de Puerto Quito expresaron la oposición de sus comunidades a la denominada Ruta del Norte.
Los municipios locales de Mindo, Nono, Checa, Pifo y Yaruquí también mostraron su oposición. “Mindo es un productor de agua para más de 50,000 habitantes del Noroeste y el pulmón de Pichincha”, agregó Luis Patiño, presidente del Ayuntamiento de Mindo, en una declaración pública. “Esta riqueza nacional y mundial no se puede poner en peligro innecesariamente”.
En medio de una fuerte presencia policial, el encuentro tuvo sus momentos tensos. La agitada oposición, sin mayores incidentes, obligó a los empleados del Consorcio OCP Ltd. a abandonar el predio sin llevar a cabo la presentación del proyecto.
“Hubiera preferido la posibilidad de una presentación técnica del estudio de OCP, porque consideramos que tiene graves deficiencias que necesitan ser discutidas”, dijo Roberto León, Director de la Fundación Maquipucuna y miembro del Comité Pro Ruta Menor Impacto.
Científicos y ecologistas de Ecuador y de todo el mundo han venido apoyando los reclamos de los habitantes del Noroeste de que la ruta propuesta por las empresas que integran OCP causará un daño irreparable a uno de los epicentros más importantes del planeta rico en biodiversidad.
“Hoy hemos visto claramente que la ruta propuesta no es aceptada por la gente”, señaló Marta Echevarría del Comité Pro Ruta Menor Impacto. “Además, es una ruta que no tiene una sólida justificación técnica y ambiental”.
Abogados y autoridades también criticaron la legalidad del proceso, ya que no hubo consulta previa cuando se firmó el contrato que define la ruta. Afuera del Coliseo, los ecologistas recolectaron firmas notariales de cientos de asistentes expresando sus dudas sobre la ruta y la falta de una consulta previa exigida por el artículo 88 de la Constitución ecuatoriana.





