Washington, DC – La semana pasada, los grupos ambientales Friends of the Earth (Amigos de la Tierra) y Amazon Watch le exigieron al OPIC, la agencia gubernamental Estado Unidense, de terminar con su trato financiero que tiene con ENRON international para el proyecto del gasoducto lateral Cuiabá. Representantes de los grupos han presentado al OPIC informes detallados, fotografías y videocasetes del incumplimiento sistemático de Enron y sus socios (Shell y Transredes) de las salvaguardas que requieren OPIC y que ENRON aceptó como parte de las condiciones del préstamo de $200 millones para el proyecto. .
Amazon Watch puso en circulación un informe de 10 páginas el cual tiene documentado las violaciones específicas.
El gasoducto controversial atraviesa el globalmente importante bosque primario tropical Chiquitano, uno de los trechos intactos de bosque tropical seco más grandes en el mundo. Este controvertido proyecto fue aprobado por OPIC en junio a pesar de las exigencias de las comunidades locales que la ruta sea cambiada para poder evitar esta área frágil. Las propias pautas ambientales de OPIC prohíben el financiamiento de aquellos proyectos que negativamente afectan a bosques trópicales primarios. Sin embargo, el personal de OPIC usaron pretextos en su definición y así eludir la prohibición.
En la busqueda de aprobación, los promotores y OPIC hicieron muchas promesas de que este proyecto iba a ser “un proyecto de proporción mundial” y que incluía “salvaguardas sin precedentes” para proteger el bosque de biodiversidad Chiquitano y comunidades locales”, dijo Atossa Soltani. Delaware Amazon Watch. “Desafortunadamente, lo que hemos visto suceder sobre el terreno es un desastre de una proporción mundial. Enron ha demostrado continuamente su obvia falta de compromiso con respecto a la protección de la biodiversidad y de responder a las preocupaciones de los pueblos afectados.
Los grupos recalcan la falta de la empresa al no controlar la erosión, la contaminación del aire y del agua, la caza ilegal y el acceso a la ruta de 100 - pies de ancho no autorizada (el derecho de vía). Además, visitas al sitio muestra que Enron ha construido nuevas pistas de aterrizaje no autorizadas; ha ampliado caminos sin autorización; y ha instalado nuevos campamentos laborales en bosques tropicales primarios que no se han aprobado y adjunto a pueblos chicos. Una de las más grandes preocupaciones es el plan que tiene Enron de construir nuevos caminos de acceso en bosques trópicales virgenes. Los nuevos caminos claramente son violaciones del arreglo que tiene con OPIC. Hasta ahora no se ha realizado ninguna investigación sobre el impacto ambiental y el Ministerio de Desarrollo Sostenible de Bolivia no ha autorizado ningún camino nuevo.
Además del impacto ambiental, los grupos alistan una cantidad de problemas sociales causados por el proyecto incluyendo no haber desembolsado fondos tal como habian prometido a las comunidades indígenas para el programma de títulación de las tierras indigenas y el Plan de Desarrollo Indigena (PDI). Además, la compania no se ha hecho cumplir correctamente el código de conducta laboral. Entre 700 - 1000 trabajadores (principalmente hombres) llegan a estos chiquitos pueblos de indígenas y campesinos los fines de semana y traen prostitución, actividad criminal, basura, desorganizando estas comunidades que son culturalmente sensibles. Varios pueblos pequeños han sido divididos en dos acausa del derecho de vía del gasoducto incluyendo un pueblo que perdió su campo de fútbol.
“Nuestros videocasetes y fotografias no mienten. OPIC ha sido sorprendido con las manos en la masa con respecto a violaciones y promesas rotas ”, dijo Jonathan Sohn de Friends of the Earth. “Ya esa hora de que la Junta Directiva de OPIC, el GAO (una agencia del gobierno) y el Congreso de Los Estados Unidos hiciera una investigación acerca de la manera que OPIC está usando fondos públicos para financiar la destrucción del bosque tropical.
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